¿En qué consiste?
Es un primer paso fundamental para el diagnóstico de las necesidades reales de los clientes. Para ello existen múltiples técnicas que convergen en la búsqueda de elementos o actividades que añaden valor a una empresa y en los que no. Generando así un punto de partida fundamentado e imprescindible para maximizar el impacto de las propuestas de desarrollo y mejora continua en el resultado de los clientes.
Tras la fase de análisis y teniendo en cuenta las necesidades y situaciones reales se busca el rediseño de operaciones y estructuras industriales para construir organizaciones más eficientes, escalables y sostenibles. Alineando capacidad, necesidad real, costes y crecimiento.
Como fundamentos a conseguir en esta línea de trabajo nos marcamos los 3 siguientes: eficiencia, escalabilidad y sostenibilidad en el tiempo.
¿Por qué es importante?
Existen múltiples beneficios y áreas de impacto dentro de las organizaciones de una correcta aplicación de estas metodologías, entre los que cabe destacar:
Estandarización; reducción de variabilidad, reducción de errores y tiempos de capacitación. Impacto directo en calidad y tasa de servicio.
Maximización de ROA; incremento de productividad y capacidad efectiva de activos.
Optimización inversión MO; alineamiento entre capacidad real y necesaria (adaptabilidad y fluctuación).

Conoce las herramientas que empleamos



